El Trastorno Afectivo Estacional se puede gatillar por los cambios de estación y modificaciones en la luz solar que recibimos
Los días son más largos y soleados, florece la naturaleza, la gente que te rodea está feliz, ¿en cambio tú se tienes triste y, a la vez, culpable por no disfrutar la llegada de esta nueva estación?
Puedes ser parte del 5% de la población nacional que se estima padece Trastorno Afectivo Estacional (TAE), “un trastorno del estado de ánimo que se relaciona con los cambios biológicos que experimentan algunas personas ante las variaciones de la luz solar y de su entorno”, señala nuestro psicólogo Sebastián Reyes.
Pero la causa no es sólo del exceso o falta de luz, que pueden generar cambios en el ritmo circadiano, la producción de melatonina y de neurotransmisores, como la serotonina. Un factor muy importante es todo el peso psicosocial que trae consigo la primavera.
“La primavera es una época en donde todo florece. Se celebran las Fiestas Patrias, hay mayores reuniones sociales y la presión por pasarlo bien. Todo esto puede agravar los síntomas depresivos en quienes padecen este trastorno, sumando frustración, aislamiento, culpa e incomprensión”, afirma Sebastián.
¿A quiénes afecta más?
- Mujeres jóvenes, entre 20 y 40 años
- Pacientes con antecedentes de depresión, trastorno bipolar u otros problemas de salud mental
- Residentes de zonas alejadas de la línea del Ecuador
- Personas con historial familiar de TAE
Principales Síntomas
- Tristeza y desesperanza
- Irritabilidad y ansiedad
- Falta de energía y fatiga crónica
- Insomnio
- Falta de apetito y baja de peso sin causa aparente
- Frustración y culpa
- Problemas para concentrarse
¿Cómo enfrentarlo?
“Si bien no existe una forma de prevenir este trastorno, ciertas medidas pueden ayudar a controlar los síntomas y evitar que empeoren con el tiempo”, menciona Sebastián.
- Tener horarios estables y realizar actividad física
- Cuidar los horarios de descanso y evitar las pantallas 1 hora antes de dormir
- Exterioriza lo que sientes sin presionarte por estar feliz
El tratamiento para el TAE consiste principalmente en psicoterapia individual de manera de trabajar el peso emocional y el significado personal que cada estación genera y, cuando la intensidad del cuadro lo amerita tratamiento farmacológico junto a psiquiatría. No hay una fórmula única: el tratamiento se ajusta a cada historia particular, finaliza Sebastián.

