Tu cuerpo habla. Aunque no digas nada, aunque lo intentes esconder, aunque sigas funcionando. El cuerpo se encarga de gritar lo que tú callas. Lo hace con contracturas, con insomnio, con palpitaciones, con nudos en el estómago, con fatiga que no se va.
Y es que cuando no te das el espacio para procesar lo que sientes, tu cuerpo lo hace por ti.
El cuerpo no miente
Muchas personas llegan a terapia después de visitar a varios médicos sin encontrar una causa física. Se sienten mal, pero los exámenes salen bien. Lo que no saben es que lo que sienten puede tener origen emocional. El estrés prolongado, la ansiedad crónica, el duelo no elaborado o la presión interna sostenida se manifiestan en el cuerpo. Porque cuerpo y mente no están separados.
Los síntomas físicos no siempre necesitan una pastilla. A veces necesitan una conversación pendiente. Una emoción no expresada. Una necesidad postergada. Y el cuerpo lo sabe.
No es exageración. No es debilidad. Es una alerta.
Escuchar tu malestar es una forma de prevenir
No tienes que esperar a colapsar para buscar ayuda. La terapia es un espacio donde puedes revisar lo que estás sintiendo antes de que tu cuerpo se vea obligado a detenerte. Donde puedes prevenir antes de reparar. Donde puedes escucharte con honestidad y empezar a sanar desde la raíz.
La salud mental también es salud. Y muchas veces, atender a tiempo una carga emocional puede ahorrarte años de malestar físico y emocional acumulado.
Si tu cuerpo ya está pidiendo atención, escúchalo. Estás a tiempo de frenar, de mirar hacia dentro y de darte el cuidado que mereces. Podemos ayudarte a comprender esas señales y transformarlas en bienestar real.Equipo Psiquiatras Online