Do National Emergencies Affect Pregnancies?

Do National Emergencies Affect Pregnancies?  

During pregnancy, it is perfectly normal for hormonal fluctuations to cause a range of different emotions in even the healthiest of women.  

During national emergencies and times of social unrest, the stress and anxiety caused by external factors beyond our control can exacerbate our already sensitive and often difficult moods.  

While dealing with an environment going through upheaval, some pregnant women may experience particularly intense feelings that can affect their behavior, habits, relationships and life in general.  Anger, insecurity and sadness are the negative emotions that pregnant women most experience in these times of social unrest — according to a survey published by Activa Research, “Pulso Ciudadano.”    

It’s essential for all of us, especially pregnant women caring internally for an unborn child, to be aware of how our mental state subconsciously affects our body, and therefore during times of social upheaval we need to pay extra attention – close attention – to our emotions and how they can alter our natural biological rhythms (appetite, sleep, libido)

Of course we need to stay up-to-date and apprised of current events, but beyond that, we should take care to protect ourselves from potentially harmful anxiety and extreme emotions by avoiding spending too much time overly dwelling on news sources such as television and social media.    

The best strategy for protecting ourselves from being absorbed by the stress and negative emotions involves three steps: express our emotions and share them with loved ones; maintain our regular routines and a healthy lifestyle, and listen to our bodies – paying special attention to how excess information can potentially alter our moods and affect our pregnancies.

Coming to grips with our stress, minimizing it as much as possible, avoiding extraneous and unnecessary difficult news, focusing on our general health and maintaining balance in the rest of our lives will help us offset the stress of dealing with challenging circumstances beyond our control, such as social upheaval.  

As we grow better able to recognize and clearly identify our emotional states, we can better successfuly avoid anxious-depressive states that only harm our health and that of our unborn child.

If you find that these emotional states are too much to handle by speaking with loved ones or your partner, or work or social feeling alone, or you find yourself overwhelmed and without the tools to cope, do not hesitate to consult a mental health specialist. Trained professionals are here to help. 

Whether in times of social upheaval or not — pregnancy is a challenging time marked by fluctuating hormones and intense emotions, when two precious lives are affected by the experience lived in one body.  It’s perfectly understandable and responsible to reach out for help during pregnancy in general, but also especially during times of social crisis, when instead of “nesting” we are stressed by unwelcome and unexpected challenges beyond our control.

Head Psychiatrist and Founder, PsiquiatrasOnline.com

Afecta la contingencia nacional en el Embarazo ?

El embarazo es un estado saludable donde las mujeres experimentamos diferentes emociones provocadas por cambios hormonales.

Rabia, inseguridad, tristeza y esperanza son las emociones que más se repiten durante estos días de agitación social, según afirma la encuesta Pulso Ciudadano, publicada por Activa Research

En este contexto, algunas embarazadas  pueden experimentar sentimientos particularmente intensos que pueden modificar conductas, hábitos, relaciones o nuestra vida en general.

Tener conciencia de cómo nuestro estado mental de forma subconsciente afecta nuestro cuerpo y bebe es fundamental por lo que prestar atención a nuestras emociones en períodos de alta emotividad y a la forma cómo éstas pueden alterar nuestros ritmos biológicos naturales (apetito, sueño, libido)

Es fundamental estar al tanto de la contingencia, pero más allá de eso, hay que evitar quedarse atrapado en el exceso de noticias que no aportan, sobre todo en televisión y redes sociales que afectan nuestro estado emocional y el de nuestro bebe.

En síntesis, la mejor estrategia para que el desborde emocional no nos pase la cuenta tiene tres pasos: expresar nuestras emociones y compartirlas con nuestros seres queridos; mantener rutinas claras y un estilo de vida saludable, y tomar conciencia de cómo nos afecta el exceso de información en nuestro embarazo.

Debemos entender como nos afecta el estrés de la contingencia, conocer nuestros estados emocionales, ponerles nombre, para así evitar estados ansiosos- depresivos  que solo perjudican a nuestra salud y la de nuestro hijo.

Si estos estados emocionales sobrepasan tu vida en pareja, o laboral o social sintiéndote sola, o sin herramientas para sobrellevarlas, no dudes en consultar a un especialista en salud mental.

Dra. Paulina Troncoso

Psiquiatra del equipo psiquiatrasOnline.com

Fellowship Universidad de Toronto. Canadá (2017-2019)

Depresión posparto: nunca es muy temprano para consultar

Entre las inseguridades que pueden afectar a las mujeres embarazadas, la posibilidad de sufrir un cuadro de depresión posparto es una de las que más suele aparecer mencionada, pero al mismo tiempo una de las que menos se comenta, ya sea públicamente o en el círculo de confianza de la futura madre, porque cuando se presenta suele venir asociada a fuertes sentimientos de culpa y ansiedad ante la sensación de no poder hacerse cargo correctamente del bebé. 

Muchas veces esta situación se agrava cuando la mujer se siente cuestionada desde el rol tradicional de madre en nuestra cultura, que no espera otra cosa que una abnegación total de la mujer en su maternidad, al costo de postergarse en otras áreas de su vida. 

Con todo, debemos considerar que una de cada diez mujeres sufrirá depresión posparto, y esta posibilidad se ve incrementada de manera importante en madres con antecedentes familiares, o que hayan presentado este trastorno en embarazos anteriores. Un cuadro de depresión posparto puede presentarse tan pronto como a los pocos días del parto, o permanecer de forma asintomática y aparecer hasta un año después del nacimiento. 

Por otra parte, el no contar con una apropiada red de apoyo para la madre y su hijo es también un factor de riesgo importante a considerar. Es por eso que está demostrado que la depresión posparto presenta una mayor prevalencia en embarazos no planificados, madres solteras, menores de 20 años o que atraviesen por problemas domésticos, laborales o financieros u otro factor de estrés durante el embarazo. 

Los síntomas de la depresión posparto son los mismos que los que presenta cualquier otro cuadro depresivo, y de la misma manera pueden ir variando en intensidad de leves a moderados. Junto con una falta general de energía y un decaimiento emocional que persisten 15 días o más, la depresión ocasiona la pérdida de la capacidad de disfrutar de las cosas que la persona disfrutaba regularmente -algo que los médicos conocemos como anhedonia- y generalmente se acompaña de un retraimiento social que se intensifica de forma progresiva. 

Pero en el caso particular de la depresión posparto, este cuadro no sólo afecta a quien lo padece, sino también al recién nacido, ya que la madre que padece este trastorno puede llegar a descuidar al bebé, sentir temor de quedarse sola con él, no desarrollar apego o generar rechazo afectivo, e incluso en cuadros severos llegar a atentar en su contra. 

Entre los tres a diez días del nacimiento se produce un reacomodo importante de las hormonas estrógeno y progesterona, razón por la cual cerca de dos tercios de las mujeres en el mundo aseguran sentir una considerable baja de ánimo durante ese periodo, que muchas veces se confunde con un cuadro de depresión posparto, ya que se manifiesta a través de  síntomas específicos similares. En casos como este, no está de más consultar con un especialista para prevenir que el cuadro pudiera seguir profundizándose. 

La prevención de la depresión postparto no sólo es crucial para la madre, ya que los primeros días de vida de una persona dejan una impronta profunda en cómo se construyen el apego y los afectos. Es por ello que se ha demostrado a través de estudios clínicos que la depresión posparto puede generar alteraciones cognitivas y conductuales a largo plazo en las personas cuyas madres presentaron cuadros depresivos de este tipo. 

Consultar a un especialista en salud mental ante los primeros síntomas podría salvar la vida de la madre o su hijo, y ese rol de diagnóstico temprano la telepsiquiatría tiene mucho que contribuir.

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