¿ Que es una terapia de pareja ?

 

 

Cualquiera sea el motivo que los impulsa a buscar ayuda, el objetivo principal de la terapia es ponerte a ti y a tu pareja en un entorno seguro para ayudarlos a entender lo que está sucediendo y guiarlos en la mejor manera para recuperar la relación.

 

En pocas palabras, la terapia de pareja es una idea bastante simple: la haces cuando tu relación está en problemas y necesitas ayuda para mejorarla.

La gente a menudo pregunta cómo una pareja puede saber si se beneficiarían de la terapia de pareja; cómo pueden reconocer que sus problemas ya no se pueden tratar en casa, juntos y sin ayuda. No hay una respuesta simple, pero a menudo tenemos la sensación de que las cosas están llegando a un punto muerto.

Tal vez tú y tu pareja discuten por las cosas más estúpidas y estas discusiones rápidamente se convierten en algo desagradable, siendo que después nadie se acuerda por qué fue la pelea.

O la relación se siente tan obsoleta, que si ustedes dos no estuvieran ocupados llevando vidas separadas sentirían que mueren de aburrimiento. A veces existen grandes problemas con el dinero, sexo, la infidelidad, familia política o los hijos, sobre los cuales no han podido llegar a entenderse.

Un terapeuta para ambos

El terapeuta tiene una responsabilidad tanto con la pareja como con la relación. Ambos cónyuges obtendrán el mismo tiempo, atención y comprensión por parte del terapeuta.

El punto principal es ayudarlos a conversar sobre cualquier problema que tengan, o simplemente averiguar cuáles son esos problemas. Si ambos están dispuestos a intentarlo, puede ser una experiencia fructífera. También vale la pena señalar que ver a un consejero en cuanto comienzan los problemas va a producir resultados mucho más positivos que si lo hacen después de que estos problemas se hayan agravado.

Duración

La duración de la terapia de pareja dependerá de muchos factores: cuánto tiempo se ha estado gestando el problema, cuán optimistas se sienten ambos acerca de la relación y cuál es el nivel de seriedad de los problemas en juego. La infidelidad, por ejemplo, puede llevar más tiempo que si sólo el problema fuera el “desorden” de él o la “obsesión” de ella.

También dependerá de cuán aferrado esté cada cónyuge a su posición, qué está en juego para cada uno, cómo ven “ganar y perder” en la relación, el nivel de flexibilidad que cada uno tenga y de lo dispuestos que estén a cambiar.

En general una terapia de pareja puede durar entre 6 meses a un año, ya sea de forma continua o intermitente, aunque algunas duran sólo 3 meses y otras varios años.

Si están interesados en probar una terapia de pareja, en Psiquiatras Online tenemos varios profesionales que se dedican a esa modalidad. Nos encuentran en la página principal.

Psicóloga Marcela Collado

Equipo Psiquiatras Online

¿Cómo enfrentar la hospitalización de un ser querido por Covid-19?

 

 

 

La hospitalización de un ser querido somete a los miembros de la familia a una situación difícil.

 

Familia y paciente, separados físicamente de su medio habitual y del apoyo afectivo, sufren y están angustiados. Si se considera a la familia como un núcleo en donde cada miembro que lo integra se interrelaciona, la hospitalización de uno de ellos origina una situación de crisis y desestabilización que repercute en todos sus componentes.

 

El paciente y su familia se encuentran en una situación de desesperanza, soledad e impotencia. Angustiados por el miedo al futuro y al dolor. Muchas veces estos sentimientos se ven exacerbados por el alto grado de complejidad técnica que los rodea y la falta de comunicación con el personal de salud.

Es esperable que se evidencien pensamientos repetitivos, en su mayoría negativos, que son fuente de ansiedad. Esa ansiedad viene de la incertidumbre de no poder visitarles, no poder hablar con los médicos tanto como les gustaría sobre el estado de su salud y a la poca certeza sobre la evolución de la enfermedad.

 

En el caso de procesos de hospitalización prolongados, o con síntomas muy intensos, no sólo el paciente acusa cambios físicos y psíquicos. La familia sufre una serie de alteraciones psicológicas que pueden dar lugar a una crisis emocional ante la enfermedad y la adaptación a los cambios en la estructura y funcionamiento familiar.

 

Cuando la familia cursa sintomatología ansiosa hay ciertos aspectos que no es posible controlar, pero es importante trabajar en los que sí se pueden potenciar.

Algunas recomendaciones

  1. Hablar sobre las emociones: es necesario poner nombre a lo que se siente y hablar sobre ello para ayudar a mitigar la intensidad de la emoción.
  2. Validar las emociones: se tiende a rechazar emociones que consideramos negativas, como el dolor o la tristeza.  Es importante que durante este proceso respetemos a los que necesitan llorar y se potencie la ventilación de las emociones.
  3. Apoyarse en los seres queridos: sentirse apoyados por la familia extensa o la red de amigos es fundamental en esta etapa.  En algunos casos es importante trabajar con el estigma que algunas familias sienten por tener un familiar ingresado con coronavirus.
  4. Intentar evitar RRSS, noticias y demás plataformas donde aparece información sobre el virus: la sobreinformación genera más ansiedad. Lo importante es focalizar la atención en el enfermo y buscar las maneras propicias de tener contacto con él.
  5. Si quieres información sobre el virus hazlo a través de personal sanitario calificado: tener información veraz sobre el virus reduce la incertidumbre.
  6. Gestiona expectativas en relación con el proceso de enfermedad: es fundamental obtener información de parte del equipo sanitario que se encarga del cuidado del enfermo.
  7. Ejercicios de autocuidado: buscar la manera más adecuada de gestionar espacios de autocuidado.
  8. Solicita ayuda de un profesional calificado: si los síntomas son agudos y no logran ser manejados al interior de la familia, es necesario contar con ayuda profesional

Ps. Barbara Gonzalez

Equipo Psiquiatras online

Pantallas y RRSS en niñ@s y adolescentes: consejos para un uso adecuado

 

 

Su regulación es un tema relevante y controvertido. La escuela -y la vida en general- se ha vuelto virtual, siendo imprescindible la presencia de una pantalla o una plataforma on line para poder acceder al aprendizaje.

 

Muchos padres visualizan que las pantallas y RRSS son una herramienta muy importante para mantener a nuestros hijos aprendiendo, socializando y entreteniéndose. Sin embargo, por la prensa y redes sociales, circula un activo debate acerca de los beneficios y desventajas de su uso.

Más que sumarnos a este debate, es quizás más sabio asumir que la cyber-conectividad han llegado para quedarse. Las generaciones que vienen han nacido inmersas en este mundo, llamándose incluso los “nativos digitales”.

Con lo anterior no quisiera avalar un uso ilimitado o indiscriminado de ellas, más bien, todo lo contrario. Al aceptar los cambios inevitables podemos acomodarnos mejor a ellos, aceptándolos de manera informada y responsable.

 

¿Cuándo y cuánto?

 

La principal clave para el uso de las pantallas son las preguntas cuánto y cuándo.

La Academia Americana de Pediatría recomienda:

  • Niños de 0 a 2 años: es mejor evitar las pantallas ya que en esta edad deberíamos fomentar los juegos más motores, el cara a cara, favorecer la interacción con el mundo real.
  • Niños De 2 a 5 años: la sugerencia es limitar el uso a 1 hora al día.
  • Niños de 6 a 12 años: se recomienda limitar el uso a 2 horas al día.

 

Quizás para muchos estas metas pueden parecer inalcanzables, pero debemos al menos tenerlas presentes y apuntar a ello.

Además, es importante considerar el contenido del uso. Es distinto jugar en línea que estar en clases online donde el sistema cognitivo del niño estará siendo estimulado.

Sería en el contexto actual muy importante realizar horarios estableciendo claramente las horas de estudio, juego, horas pantalla y horas de ocio libre de pantalla. Aquí es donde entra a jugar el cuándo, delimitando tiempos “sagrados” libres de cualquier pantalla o plataforma virtual.

 

Un uso saludable de las RRSS y pantallas es posible

 

Estudios internacionales han demostrado que la utilización de redes sociales puede traer beneficios a la salud mental ya que mejora la comunicación, la conexión social e incluso las habilidades técnicas que serán muy necesarias para su futuro.

Son plataformas en las cuales se puede compartir con amigos, compañeros de curso e incluso gente que no conocen físicamente, pero que tienen intereses en común.

Las redes sociales pueden promover el desarrollo creativo o artístico, acercar a personas de otros contextos y realidades, ampliando nuestro conocimiento del mundo y culturas, promoviendo la formación de una identidad propia.

Además, aumentan las oportunidades de aprendizaje, sobretodo al momento de aprender un segundo idioma como el inglés y otorga con mayor acceso a herramientas académicas.

Algo que debemos entender como adultos, es que la “vida online” de nuestros niños muchas veces es la extensión de su vida “offline”.

Si negamos toda esta vida y mundo producido en el espacio virtual, generaremos una distancia cada vez mayor hacia ellos. Es recomendable hacer un esfuerzo para mantenernos – levemente – al día de todo lo que pasa en internet: cuál es la plataforma de moda, cómo funciona, por qué les gusta, etc.

Lo anterior es además importante al considerar que el uso de las RRSS debe ser siempre controlado y supervisado por un adulto, ya que los niños y jóvenes se exponen inevitablemente a elementos de riesgo como lo son el cyberbullyin o ser víctimas de distintos delitos en el ámbito del cybercrimen.

Es aquí donde entra en juego el complejo arte de ser padre ya que debemos estar al tanto de sus actividades al mismo tiempo que respetamos su privacidad, sobretodo en el caso de los adolescentes.

Se ha visto que para lograr lo anterior, lo más importante es la comunicación clara. Crear ambientes de confianza y educar a nuestros niños y niñas de los posibles riesgos.

Dra. Francisca Vargas

Psiquiatria infanto-juvenil

Equipo psiquiatras Online

 

 

¿Cómo disminuir el estrés de fin de año en pandemia?

El fin de año es uno de los períodos más ocupados y demandantes, con fechas límite de término de actividades laborales y escolares. Se cierra el ciclo del año y sentimos el cansancio de todo el quehacer de los meses anteriores.

Es un período en que las personas evalúan lo que ha sucedido con su vida durante el año. Como vivimos en un mundo con muchas exigencias, puede provocar sentimientos de ansiedad, tristeza y decepción si no se han cumplido las expectativas que nos planteamos para el año que está terminando.

Además, para quienes han perdido en algún momento seres queridos estas fechas “aniversario” activan los recuerdos de años anteriores con su compañía.

 

Un año diferente y agotador

Este 2020 se sumó el agotamiento de estar viviendo más de siete meses confinados en casa por la pandemia, adaptándonos al desafío de vivir todos los miembros de la familia en casa sin contacto con otras personas.

Esta situación nos llevó a un continuo trabajo de adaptación y desarrollo de nuevas estrategias emocionales y prácticas en nuestras vidas. Los padres -además de aprender un trabajo online- han tenido que “ir al colegio con sus hijos”, preocupándose que estudien, aprendan y hagan sus tareas.

A lo anterior se suma el temor ante un posible contagio y para muchos la enfermedad o incluso fallecimiento de familiares o amigos queridos.

¡No es extraño que nos sintamos muy agotados y estresados!

Tips para disminuir el estrés

1.     Disminuye tus expectativas para aliviarte de la presión laboral y especialmente la que te autogeneras. Intentar complacer a todos provoca mucho estrés.

2.     Comunica tus necesidades y pon límites claros para evitar sentirte sobreprogramado/a.

3.     Establece y organiza lo que quieres y necesitas hacer para sentirte tranquilo/a en este año tan difícil.

4.     Deja de lado todas aquellas cosas extras que distraen para terminar lo que te queda pendiente. Aléjate de las culpas y perfeccionismo innecesarios y concentra tu energía para completar las actividades más relevantes y las que más te interesan.

5.     Más que nunca hazte cargo de tu autocuidado y haz algunas cosas que te permitan experimentar bienestar.

6.     Recuerda descansar, dormir lo suficiente y mantener una buena alimentación.

7.     Mantén una rutina de ejercicio físico, aprovecha los tiempos al aire libre y pasa tiempo con personas que te hacen sentir bien. Realiza ejercicios de respiración, relajación, meditación, yoga con una música tranquilizadora. Es un momento para detener el bullicio de las muchas demandas de fin de año.

Ya que hemos vuelto a fase de 2 y nuevamente estamos todos en la familia juntos, es indispensable que conversemos con nuestra pareja e hijos sobre cómo apoyarnos mutuamente para disminuir nuestras tensiones, darnos tiempos personales para terminar lo propuesto en el año, descansar cada uno a su modo y coordinar buenos momentos para compartir en familia.

Psicóloga Tania Donoso

Equipo psiquiatrasonline

Tips psicológicos para ayudar a pacientes con una enfermedad crónica

 

 

Cada enfermedad trae consigo un paquete de nuevas herramientas que podemos aprender a usar, así como también, un montón de experiencias nuevas a través de las cuales podemos adquirir una perspectiva distinta de nosotros mismos y de la vida que llevamos.

No están aquí solamente para que nos enfrentemos y luchemos contra ellas, sino también para enseñarnos. Nuestra vida puede cambiar en forma, inclusive, más positiva que la que teníamos antes de enfermar.

Esto suena extraño y en algunos casos, bastante irracional. Sin embargo, he podido ser testigo de muchos casos en donde -a través de la enfermedad- las personas logran desarrollar aspectos que desconocían.

Los psicólogos que nos hemos especializado en enfermedades crónicas contamos con las siguientes herramientas para poder ayudar a nuestros pacientes.

  1. Primeros Auxilios Psicológicos (PAP)
  2. Psicoterapia Individual
  3. Intervenciones en Terapia Breve
  4. Entrenamiento en respiración, relajación y manejo del estrés
  5. Entrenamiento en compasión
  6. Psicoeducación
  7. Intervenciones en apoyo social
  8. Trabajo con familiares
  9. Grupos de apoyo

En ningún caso será un aprendizaje rápido, o exento de dificultades. Cuando nos embarcamos para ir al encuentro de todas las potencialidades que pueden aflorar al ser invitados a salirnos de nuestras zonas de confort, pareciera que somos ayudados de diferentes maneras y el camino se hace más amable, acompañado e interesante, pero requiere que decidamos en consciencia recorrerlo.

Estoy segura que te encontrarás con personas maravillosas y gratas sorpresas aparecerán en tu vida.

 

Psicóloga Daniella Weaver

Equipo Psiquiatras Online

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